Todo el material publicado en la web es propiedad de ACNA y no está permitida su copia y distribución sin consentimiento expreso de los titulares.    © 2017 ACNA PRINCIPIOS Las ratios reducidas y el hecho de acoger a los niños en nuestro hogar no son las únicas características que nos  diferencian de otras formas de atención a la infancia. Lo que realmente nos define es el deseo de ofrecer a las  familias un acompañamiento respetuoso, amoroso y acorde con la naturaleza infantil, alejado de la  hiperestimulación y de las prisas; un espacio de tranquilidad donde podamos arropar y alentar a los pequeños en su  descubrimiento del mundo, en su fascinación por todo lo que les rodea y en su deseo de explorar y disfrutar del   mundo en libertad. Los acompañantes de casa nido desempeñamos una metodología respetuosa, que supone aplicar una disciplina no  punitiva y practicar la escucha activa, proporcionando apoyo emocional a los pequeños y dándoles la oportunidad  de expresarse libremente en todo momento. Consideramos de vital importancia priorizar el juego espontáneo y el movimiento libre sobre cualquier otro tipo de  actividad, ya que son las formas naturales en las que el niño se relaciona con su entorno y lo asimila a sus  estructuras cognitivas; de este modo, le permitimos participar activamente en su propio desarrollo y en la  construcción de su personalidad. Siguiendo ese mismo principio de individuación, también nos aseguramos de  respetar los gustos y la capacidad de decisión de los niños, así como de adaptarnos a los ritmos individuales   de cada uno, incluyendo los de alimentación y sueño. En cuanto a los espacios, optamos por ambientes simples, libres de sobreestimulación, cálidos, luminosos y sin  colores ni luces estridentes que saturen sensorialmente al niño. Nos gusta trabajar con materiales no estructurados,  sencillos y naturales, como cajas y rulos de cartón, madera, papel, masas de harina, telas, objetos de uso cotidiano,  materiales de desecho, etc., que despierten la imaginación y la curiosidad de los pequeños y favorezcan el  pensamiento divergente. Por último, ante la evidente deshumanización que actualmente marca nuestra vida y la soledad a la que a menudo  se ven expuestas las familias en la intensa labor de la crianza, queremos contribuir en lo posible a recuperar los  ritmos naturales y las relaciones de apoyo y acompañamiento mutuo que se han perdido debido a los cambios  económicos y sociales de las últimas décadas. Por ese motivo, buscamos una relación fluida con las familias,  basadas en la confianza, el respeto y la cooperación estrecha; pretendemos también servir de puente entre las  familias, los profesionales y los diferentes grupos de crianza con el fin de crear espacios de colaboración que  posibiliten un verdadero intercambio de ideas, recursos e inquietudes. Asociación de casas nido de Asturias ACNA